Lourdes Tibán y Cecilia Velasque critican duramente la alianza con el correísmo en Manabí, calificándola de «traición» y uso del partido como «vehículo de alquiler». Leonidas Iza defiende los acuerdos alcanzados.

Redacción nacional
La oficialización de la excandidata presidencial correísta, Luisa González, como candidata a la Prefectura de Manabí por el movimiento indígena Pachakutik (Lista 18), ha desatado una profunda crisis interna. Figuras históricas y directivas nacionales de la organización han expresado un rechazo rotundo a esta alianza, marcando una distancia tajante con lo que consideran una claudicación de sus principios históricos y un manejo oportunista de la tienda política.

CRÍTICAS DE LOURDES TIBÁN
Lourdes Tibán cuestionó duramente que la dirigencia provincial de Manabí actuara de manera unilateral, sin consultar a las bases nacionales. La dirigente indígena recordó viejos insultos y descalificaciones que González habría lanzado en el pasado contra el movimiento, a quienes antes tildó de «de derecha», «ponchos dorados» o «retrasa pueblos».
En una clara advertencia sobre la incompatibilidad ideológica, Tibán sentenció: «No pueden confundir rana con runa». Además, utilizó una metáfora para criticar la decisión de ceder el casillero electoral: «Cuando damos de comer pan a perro ajeno, nos quedamos sin pan y sin perro».

VELASQUE Y LA «PUERTA DE ATRÁS»
En la misma línea, Cecilia Velasque, excoordinadora nacional de Pachakutik, criticó con fuerza que se retiraran precandidaturas originales de la tienda política, como la de Gladys Pionce, para imponer a personas ajenas al movimiento.
Velasque calificó el ingreso de González como «por la puerta de atrás» y acusó a la dirigencia de utilizar al movimiento indígena como un «vehículo de alquiler» o una «candidatura de desesperación» tras los problemas legales del correísmo. Denunció además la falta de consulta a las estructuras organizativas para pactar estos acuerdos.

REACCIÓN DE BASES Y EXDIRIGENTES
Jorge Herrera, expresidente de la CONAIE, se sumó a los reclamos y catalogó esta cercanía y acuerdo programático con el correísmo como una clara «traición a los principios y luchas» históricos de las comunidades indígenas.
Diversos colectivos y dirigentes de base han manifestado su profunda inconformidad ante lo que consideran un manejo oportunista de la tienda política, señalando que se presta el casillero electoral a actores externos mientras a líderes históricos se les imponen rigurosos filtros ideológicos.
POSTURA DE LEONIDAS IZA
Ante el vendaval de críticas, Leonidas Iza, presidente de la CONAIE y figura nacional del movimiento, ha restado peso a los cuestionamientos actuales. Iza defendió los espacios de debate interno y los acuerdos alcanzados, señalando que quienes critican «ahora se sienten indignados». (I)
