Diana Rodríguez, vicerrectora de la Bernardo Valdivieso, obtuvo el primer lugar del concurso de excelencia educativa con un proyecto que enseña a los estudiantes a pensar, sentir y actuar.

Redacción regional
«Nosotros podemos cambiar el mundo. Podemos transformar la vida de nuestros estudiantes con pequeñas acciones», afirma Diana Rodríguez, vicerrectora de la Unidad Educativa Bernardo Valdivieso de Loja, al explicar el proyecto «Laboratorio de Paz» con el que obtuvo el primer lugar del XVIII Concurso Nacional y XIII Iberoamericano de Excelencia Educativa, según informa el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura.
El premio y el proyecto
El certamen es organizado por la Fundación para la Integración y Desarrollo de América Latina (FIDAL) y reconoce propuestas que generan cambios significativos en los procesos de enseñanza y aprendizaje. El reconocimiento, premio NOUS, es el resultado de un proceso de innovación que Rodríguez inició en 2024, cuando alcanzó el tercer lugar con el proyecto «Iguales, educando para la transformación social en la era digital».

El origen del Laboratorio de Paz
«Laboratorio de Paz surgió a partir de las situaciones identificadas en las juntas de curso, donde se evidenciaron problemáticas sociales relacionadas con la violencia y la inseguridad que afectan al país y que repercuten directamente en el rendimiento académico y el bienestar de los estudiantes», explica Rodríguez. Frente a esa realidad, la institución planteó una propuesta que trasciende la formación académica y atiende también el desarrollo socioemocional.
Pensar, sentir y actuar
El proyecto se estructura en tres ejes: Pienso, siento y actúo, mediante los cuales se promueve el pensamiento crítico, la empatía y la participación activa de los estudiantes en acciones concretas dentro de su comunidad educativa. Entre sus iniciativas se encuentran la Incubadora de Jóvenes Líderes, con capacitaciones en liderazgo, comunicación efectiva y resolución pacífica de conflictos; la Escuelita Viajera, que permite a los estudiantes conocer otras realidades culturales y sociales; y actividades de participación, foros, campañas y espacios de corresponsabilidad con las familias.

«En la educación pública también podemos hacer la diferencia»
Para la vicerrectora, este premio representa una gran responsabilidad y, sobre todo, una oportunidad para demostrar que desde la educación pública también se pueden desarrollar proyectos innovadores con impacto social. «Nosotros queremos demostrar que en la educación pública, que a veces con las limitaciones que suele tener, también podemos hacer la diferencia; también se pueden hacer grandes cosas dentro del aula», señala.

Los próximos desafíos
Lejos de considerar este reconocimiento como una meta final, Rodríguez proyecta nuevos desafíos para la institución. Entre sus aspiraciones está posicionar a la Unidad Educativa Bernardo Valdivieso entre los 50 mejores establecimientos educativos del mundo y, a futuro, participar en el Global Teacher Prize, considerado uno de los reconocimientos internacionales más importantes para los docentes.
Desde el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura, a través de la Coordinación Zonal 7, se destaca este reconocimiento, que enaltece el trabajo de los profesionales de la educación y evidencia que la innovación, la vocación y el compromiso docente son fundamentales para construir espacios educativos seguros, inclusivos y de calidad. Para Loja, el premio representa un impulso a la educación pública y un ejemplo de que las aulas pueden ser espacios de transformación social. (I)
