La comunidad celebrará del 6 al 15 de agosto la fiesta patronal con misas, novena y procesión en honor a la Virgen del Cisne, quien ha sido su protectora durante 40 años.

Redacción regional
El barrio El Cisne de Zumba, cantón Chinchipe, se alista para vivir sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Cisne, con una programación exclusivamente religiosa que inicia el 6 de agosto y culmina el 15 de agosto, día de la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, según informó la presidenta del barrio, Marlene Villacís, en entrevista exclusiva para este medio.
Programación religiosa
Este año, la comunidad ha decidido celebrar únicamente con actividades religiosas. La programación incluye la novena desde el 6 de agosto, la misa de víspera el 14 de agosto a las 19:30 y la misa de fiesta el 15 de agosto a las 09:00, seguida de la procesión. «La vamos a pasar solamente como fiesta religiosa. El motivo es que para una fiesta cultural se necesita bastante dinero», explicó la presidenta.

Historia de la devoción y promesa
La devoción a la Virgen del Cisne nació de una promesa. La señora Villacís relató que su esposo estuvo enfermo tras un accidente y no se curaba. Luego ella también sufrió un grave accidente que la mantuvo seis meses en el hospital Isidro Ayora. «Pensaba que ya no iba a levantarme, que no iba a volver a caminar que iba a quedar en silla de ruedas», recordó. «Entonces hicimos una promesa de traer a la Virgen del Cisne, en agradecimiento». A los seis meses pudo pararse y recuperarse. La comunidad atribuye a la virgen varios milagros, entre ellos la protección durante una falla geológica que no afectó la capilla ni el sector cercano. «Gracias a ella, ya no siguió hundiéndose el barrio… y nos ha defendido de muchas cosas», afirmó.
Colaboradores iniciales
La presidenta del barrio manifestó para Chinchipe La Voz que, al inicio de esta devoción, también colaboraron activamente la señora Ermelinda Lanlangui, el señor Ángel Encallada, del barrio Los Llanos y San Vicente, así como el señor Rodimiro Aldaz, del barrio El Rejo, (ya fallecidos) entre otros devotos que apoyaron para que la Virgen del Cisne sea la patrona del sector. «Ellos nos acompañaban a pasar las fiestitas», recordó. La señora Lanlangui, quien también tenía la imagen de la Virgen del Cisne que le dejó su padre, después se retiró para hacer su propia capilla y continuar con esa tradición en su propio barrio.

Origen del nombre del barrio
En ese tiempo, el barrio aún no tenía nombre. «En un inicio quisieron ponerle Chillogallo, en homenaje al señor Juan Chillogallo, porque él era la primera familia que habitó en el sector», contó la presidenta. Sin embargo, la fe en la advocación de la Virgen del Cisne fue más fuerte y los moradores decidieron que el barrio llevara su nombre. «Como ya se trajo la virgencita, entonces se cambió al barrio El Cisne». Durante tres años, la imagen permaneció en el domicilio de la señora Villacís hasta que, más adelante, formaron la primera directiva, cuyo presidente fue el señor Reinil Guevara.

Gestión de la capilla
El terreno donde se levanta la capilla fue comprado al extinto Víctor Zárate. La comunidad ha gestionado durante 15 años el permiso municipal para la construcción de la capilla, pero hasta el momento no han obtenido una respuesta. «Hemos estado golpeando las puertas del municipio por 15 años para poder obtener este permiso», expresó Villacís. Sin embargo, hay esperanza: «Ahora dicen que posiblemente este año ya se haga la capilla, porque en el nuevo estudio que han hecho en el parque lineal, ahí están constando ya la capilla». El alcalde les ha dicho que la capilla se construirá en el mismo lugar. «Yo lo que quiero es que se realice, que se haga esa obra, ese sueño que muchos esperamos», concluyó.
Invitación
La presidenta del barrio invitó a toda la comunidad a participar. «Aquí los esperamos con mucho amor, con los brazos abiertos, para pasar esta fiestita», expresó. Agradeció a los moradores y devotos que colaboran en la organización, y recordó que las novenas, misas y procesión son espacios para la unión y la fe en la Virgen del Cisne.

Origen de la devoción: La señora Marlene Villacís y su esposo trajeron la imagen de la Virgen del Cisne hace 40 años en cumplimiento de una promesa por su sanación tras un grave accidente.
Colaboradores iniciales: Ermelinda Lanlangui, Ángel Encalada (barrio Los Llanos y San Vicente), Rodimiro Aldaz (barrio El Rejo), entre otros devotos.
Nombre del barrio: Inicialmente querían llamarlo Chillogallo, pero decidieron ponerle El Cisne por la fe a la Virgen.
Milagros atribuidos: Protección durante una falla geológica que no afectó la capilla ni el sector cercano.
Capilla: La comunidad ha gestionado durante 15 años el permiso municipal para la construcción de la capilla. (I)
