Más de 350 personas de Ecuador y Perú participaron en una marcha pacífica sobre el Puente Internacional. El cierre, vigente desde diciembre de 2025, afecta a estudiantes, comerciantes y familias. Preparan un viaje a Quito para exigir soluciones.

Redacción regional
La frontera sur del Ecuador se convirtió en escenario de una protesta pacífica. Más de 350 ciudadanos de Ecuador y Perú participaron la mañana del viernes 3 de julio de 2026 en una marcha sobre el Puente Internacional de Macará para exigir la reapertura del paso fronterizo y el retorno de las actividades habituales en la zona limítrofe.
Contexto del cierre
La manifestación surgió tras el cierre total de la frontera, incluso peatonal, lo que imposibilitó el ingreso de niños y jóvenes peruanos matriculados en instituciones educativas de Macará. El hecho despertó preocupación entre las familias de ambos países y fortaleció el rechazo ciudadano frente a las restricciones impuestas por el Gobierno ecuatoriano.
Durante el recorrido, los asistentes corearon consignas como: «Frontera libre», «El pueblo unido jamás será vencido», «La educación no representa ningún peligro» y «Quiero ir a estudiar no me nieguen el estudio». Las expresiones reflejaron el descontento por el cierre del paso internacional, vigente desde el 24 de diciembre de 2025 y reforzado desde el 1 de julio de 2026 con la suspensión del tránsito peatonal.
La medida afecta principalmente a estudiantes peruanos que diariamente cruzaban la frontera para asistir a clases en Macará, además de comerciantes, trabajadores y familias cuya dinámica económica depende del intercambio entre ambas naciones. Mientras tanto, el contrabando continúa campante por los pasos clandestinos.
El exjefe político del cantón Macará, Miguel Arévalo, afirmó a Diario Crónica que el prolongado cierre fronterizo profundiza la crisis económica que enfrenta la población. Además, sostuvo que hasta el momento no existen acercamientos del Gobierno Nacional para plantear alternativas capaces de aliviar la situación que atraviesa el cantón.

Símbolos de unidad y acción ciudadana
Como símbolo de unidad, ecuatorianos y peruanos realizaron un intercambio de banderas sobre el puente internacional. Los participantes también solicitaron a los integrantes de las Fuerzas Armadas trasladar a las autoridades nacionales el pedido ciudadano de reabrir la frontera y recuperar la normalidad en el sector.
La movilización contó con la presencia de varios concejales del cantón Macará. En contraste, la ausencia de la mayoría de autoridades locales y provinciales generó cuestionamientos entre los asistentes.
Preparan viaje a Quito
Comerciantes y habitantes, quienes participaron en el plantón desarrollado durante la jornada, aseguraron que las restricciones redujeron considerablemente sus ingresos y comprometieron el sustento de cientos de familias. Ante la falta de respuestas oficiales, representantes de la comunidad preparan un viaje a Quito durante los próximos días con el objetivo de exigir soluciones inmediatas para la problemática fronteriza y la reapertura del paso internacional.

Impacto económico
La crisis económica en Macará por el cierre de frontera ha dejado decenas de negocios en la quiebra. Alrededor de 20 a 30 estudiantes peruanos estudian en Macará. Mientras el Gobierno Nacional no ofrece respuestas, la ciudadanía organiza nuevas acciones para presionar por la reapertura de un paso que es vital para la economía y la vida cotidiana de la frontera sur.
El cierre de la frontera entre Ecuador y Perú en el cantón Macará ha sido una medida adoptada por el Gobierno ecuatoriano para controlar el contrabando y la inseguridad, pero ha generado graves consecuencias económicas y sociales.
La frontera fue cerrada el 24 de diciembre de 2025, en medio de tensiones comerciales entre Ecuador y Colombia que también afectaron la relación con Perú.

Refuerzo de la medida: Desde el 1 de julio de 2026, el Gobierno suspendió incluso el tránsito peatonal, afectando a estudiantes peruanos que cruzaban diariamente para asistir a clases en Macará.
A pesar del cierre oficial, el contrabando continúa operando a través de pasos clandestinos, evidenciando que la medida no ha sido efectiva.
La marcha del 3 de julio es la primera protesta masiva contra el cierre, y los manifestantes anuncian un viaje a Quito para presionar al Gobierno Nacional. (I)
Con información dé Crónica
