Reino Unido, Japón y México, entre otros, promueven suministros básicos para afrontar desastres o cortes de servicios; en Ecuador, la medida es clave por terremotos e inundaciones.

Redacción internacional
«Estas recomendaciones tienen un enfoque preventivo y no significan que exista una emergencia inminente», señalan las autoridades sobre la preparación de una mochila de emergencia con agua, alimentos y suministros básicos para 72 horas, una medida que promueven varios países como Reino Unido, Francia, Países Bajos, Japón y México, según informa El Comercio.
La recomendación de las 72 horas
La preparación de una mochila de emergencia con agua, alimentos y suministros básicos para 72 horas forma parte de las recomendaciones de prevención que promueven varios países. Reino Unido, Francia y Países Bajos, entre otros, impulsan iniciativas para que sus ciudadanos estén preparados ante desastres naturales, cortes de electricidad y otras situaciones que puedan afectar los servicios esenciales.
Estas campañas buscan fortalecer la capacidad de respuesta de los hogares y fomentar hábitos de prevención. La recomendación de contar con provisiones para tres días responde a la necesidad de disponer de recursos básicos mientras se restablecen los servicios o llega la asistencia.

La experiencia del Reino Unido
El Gobierno del Reino Unido promueve recomendaciones de preparación ciudadana que incluyen almacenar agua potable, alimentos no perecederos, linternas, baterías y dispositivos de comunicación. Entre las orientaciones difundidas se encuentra disponer de al menos tres litros de agua por persona al día, además de reservas adicionales para higiene y limpieza.
Estas medidas permiten afrontar situaciones como tormentas intensas, inundaciones, interrupciones del suministro eléctrico y dificultades temporales de acceso a productos de primera necesidad. La experiencia de fenómenos meteorológicos que han afectado el servicio eléctrico en distintas regiones británicas ha reforzado la importancia de contar con suministros básicos en los hogares.
Japón y México: prevención sísmica
En Japón, la preparación ante emergencias forma parte de las prácticas habituales de protección ciudadana debido a la exposición del país a terremotos, tsunamis y otros fenómenos naturales. Las autoridades recomiendan mantener suministros esenciales, identificar rutas de evacuación y establecer puntos de encuentro familiares para facilitar una respuesta organizada.
En México, la mochila de emergencia también es una herramienta de protección civil frente a sismos, inundaciones y otras contingencias. Su preparación permite disponer de artículos indispensables cuando es necesario abandonar una vivienda de manera preventiva.

Qué debe contener la mochila
Una mochila de emergencia debe incluir artículos básicos que faciliten la atención de las necesidades personales y familiares durante una evacuación o una interrupción temporal de los servicios. Entre los elementos recomendados se encuentran agua potable, alimentos no perecederos, linterna, radio portátil, baterías, medicamentos de uso personal, botiquín de primeros auxilios, copias de documentos de identificación, dinero en efectivo y productos de higiene.
También es conveniente incorporar cargadores portátiles, una lista de contactos de emergencia, ropa de abrigo y artículos específicos para niños, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas. La cantidad y el tipo de suministros dependerán del número de integrantes del hogar y de sus necesidades particulares.

La importancia en Ecuador
En Ecuador, disponer de una mochila de emergencia es especialmente importante debido a la exposición del territorio a terremotos, inundaciones, deslizamientos de tierra y erupciones volcánicas. Las familias pueden complementar sus suministros con un plan de evacuación, identificar rutas seguras y establecer puntos de encuentro en caso de que deban abandonar sus viviendas.
También resulta útil conocer las recomendaciones de las autoridades de gestión de riesgos y participar en simulacros comunitarios o institucionales. La preparación permite tomar decisiones con mayor rapidez, organizar la respuesta familiar y reducir la exposición a situaciones de riesgo.
Las campañas internacionales de preparación ciudadana forman parte de las políticas de gestión de riesgos y protección civil. Su propósito es que las personas cuenten con herramientas para afrontar situaciones que puedan alterar temporalmente sus actividades cotidianas, como fenómenos meteorológicos extremos, desastres naturales, fallas eléctricas o interrupciones en las comunicaciones. La preparación también contribuye a mejorar la organización familiar y facilita el trabajo de los organismos de respuesta, especialmente durante las primeras horas de una emergencia. (I)
