En 2026 se han registrado más de 100 avistamientos de fauna silvestre en zonas pobladas. Especialistas advierten que la expansión agrícola, los incendios y el cambio climático están reduciendo el hábitat natural de estas especies.

Redacción regional
Los encuentros entre habitantes y animales silvestres dejaron de ser una escena exclusiva de las montañas. En distintos sectores de Loja, los venados, osos hormigueros y osos de anteojos han sido observados cada vez más cerca de zonas pobladas, una situación que evidencia la creciente presión sobre los ecosistemas donde estas especies encuentran refugio y alimento. En 2026 se han registrado más de 100 avistamientos, según informó Diario Crónica.
Avistamientos recientes
Uno de los avistamientos recientes ocurrió en Gualel, donde fue observado un venado acompañado de sus crías. A este caso se sumó la presencia de un oso hormiguero en el sector Las Sidras, ubicado entre La Libertad y Fundochamba. El más reciente fue en el barrio Chinguilanchi, de la ciudad de Loja, donde ciudadanos reportaron la presencia de un oso de anteojos. El animal, al percatarse de la presencia humana, huyó hacia el bosque situado en la parte alta.

Causas del fenómeno
El ingeniero ambiental y especialista en flora y fauna silvestre Andrés Gonzaga Girón explicó a Diario Crónica que la ubicación geográfica de Loja favorece la existencia de una extraordinaria riqueza natural, pero que esta enfrenta una creciente presión. “Los animales no invaden las ciudades; nosotros invadimos su hogar”, sostuvo. La expansión de la frontera agrícola, la ocupación de nuevos territorios, el cambio climático, los incendios forestales y la minería se encuentran entre los factores que han alterado los ambientes naturales. Loja acumuló 32.958 hectáreas de vegetación afectadas por el fuego en 2024, equivalente al 42% de toda la superficie quemada en el país, convirtiéndose en la provincia más golpeada por estos eventos.

Recomendaciones y sanciones
Ante un encuentro con fauna silvestre, el especialista recomienda mantener la distancia, no alimentar, no perseguir ni intentar capturar al ejemplar. El contacto constante con seres humanos puede modificar su comportamiento natural y provocar lesiones o estrés. Además, el artículo 247 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece penas de uno a tres años de privación de libertad para quienes cacen, capturen, tengan, transporten o comercialicen especímenes de fauna silvestre protegida.

Compromiso con la conservación
La problemática continúa siendo una preocupación para la conservación. En marzo de 2026, la Unesco entregó equipos especializados destinados a fortalecer la prevención y el combate de incendios forestales en la Reserva de Biosfera Podocarpus-El Cóndor, precisamente por tratarse de uno de los territorios con mayor biodiversidad del sur del Ecuador.
Reserva de Biosfera Podocarpus-El Cóndor: Reconocida por la Unesco, se extiende por Loja y Zamora Chinchipe. Es uno de los hábitats más importantes para el oso andino en los Andes del norte.
Incendios forestales 2024: Loja fue la provincia más afectada, con 32.958 hectáreas quemadas, equivalentes al 42% del total nacional.
Factores de presión: Expansión agrícola, cambio climático, incendios y minería.
Marco legal: El COIP sanciona la caza y tenencia de fauna silvestre con penas de prisión.
