En una operación ejecutada en la provincia de Zamora Chinchipe, las fuerzas del orden decomisaron aproximadamente 3.000 galones de combustible que, según las primeras investigaciones, estaban destinados a financiar actividades de minería ilegal en la zona, informó la agencia EFE.

Redacción nacional
El operativo se realizó en el marco de las acciones permanentes que desarrollan las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para combatir las economías ilícitas en la región sur del país. El combustible incautado era almacenado en condiciones irregulares y su comercialización no contaba con las autorizaciones correspondientes.
Las autoridades señalaron que este tipo de decomisos afecta directamente las finanzas de las organizaciones dedicadas a la extracción ilegal de minerales, ya que el combustible es uno de los insumos más costosos y necesarios para el funcionamiento de la maquinaria pesada utilizada en los campamentos mineros clandestinos.
En los últimos meses, Zamora Chinchipe ha sido escenario de múltiples operativos contra la minería ilegal. Según información oficial, en lo que va del año se han decomisado miles de galones de combustible, decenas de campamentos han sido destruidos y varios equipos de extracción han sido inhabilitados.

El combustible incautado fue puesto a disposición de las autoridades competentes, mientras continúan las investigaciones para determinar a qué organización pertenecía y quiénes son los responsables del acopio ilegal.
La provincia de Zamora Chinchipe, ubicada en el sur de la Amazonía ecuatoriana, es un territorio estratégico para la minería, tanto legal como ilegal. Sus nueve cantones —Zamora, Chinchipe, Yantzaza, El Pangui, Palanda, Nangaritza, Centinela del Cóndor, Yacuambi y Paquisha— albergan importantes recursos minerales. Esta riqueza natural ha atraído a grupos ilegales que operan al margen de la ley, causando daños ambientales y sociales en la zona.

Las Fuerzas Armadas han reiterado que mantendrán los operativos de control para erradicar la minería ilegal y proteger los recursos naturales del país. El combustible decomisado en esta ocasión representa un nuevo golpe a las estructuras criminales que operan en la provincia amazónica.
Tres mil galones de combustible no llegaron a las máquinas de los mineros ilegales. Las autoridades los interceptaron a tiempo. En Zamora Chinchipe, la lucha contra la extracción ilegal de minerales no se detiene. Cada galón decomisado es un golpe a las finanzas de quienes destruyen el bosque y contaminan los ríos. La provincia, rica en recursos naturales, también es escenario de una batalla silenciosa. La ganan quienes defienden el territorio. (I)
Con información dé EFE

