A pocos días de cumplirse cinco meses del cierre de varias fronteras, entre estas la de Loja, las consecuencias económicas y sociales golpean con fuerza a los cantones fronterizos. La medida, adoptada por el Gobierno Nacional desde diciembre de 2025, provocó pérdidas de hasta el 80% en actividades comerciales y turísticas en Macará y Zapotillo hasta mayo de 2026 .

Redacción regional
El cierre comenzó el 24 de diciembre de 2025. Actualmente solo están habilitados los pasos de Rumichaca (frontera con Colombia) y Huaquillas (límite con Perú). Comerciantes, hoteleros y emprendedores de la provincia de Loja enfrentan una de las peores crisis de los últimos años. La incertidumbre continúa porque no hay fecha de apertura .
“El turismo murió”
Alfonso Chininin Campoverde, presidente de la Cámara Provincial de Turismo de Loja (Captur), calificó en Diario Crónica a la situación como “lamentable” y cuestionó las decisiones adoptadas por las autoridades nacionales. «Resulta una farsa cerrar las fronteras y condenar a los pueblos. El turismo murió y los negocios atraviesan una situación crítica», expresó .
El dirigente aseguró que representantes de la Cámara realizan recorridos permanentes en la zona para monitorear la realidad económica de los cantones fronterizos. La ausencia de visitantes peruanos agravó el panorama comercial y genera temor entre potenciales turistas. «Los ciudadanos peruanos ya no quieren llegar a Macará porque consideran peligrosa la zona. Las pérdidas superan cualquier cálculo», afirmó .

Zapotillo: ventas reducidas y un fenómeno particular
Roger Coronel, docente, emprendedor zapotillano y expresidente de la Cámara de Comercio del cantón, explicó que la economía local depende en gran parte del intercambio binacional. «Zapotillo vive del turismo y del movimiento comercial generado por visitantes peruanos. Actualmente, las ventas se redujeron un 30% de lo registrado antes del cierre», señaló .
Pese al complejo escenario, mencionó un fenómeno particular. Comerciantes provenientes de otras ciudades comenzaron a instalar negocios en Zapotillo debido a los problemas de inseguridad registrados en distintos sectores del país. «Da la impresión de que Zapotillo se convirtió en un refugio para emprendedores que buscan tranquilidad y oportunidades, aunque eso también nos afecta a los dueños de locales del cantón», concluyó .

Costos operativos elevados
El cierre obliga a comerciantes a utilizar el paso de Huaquillas, lo que implica un recorrido de alrededor de 230 kilómetros adicionales, elevando los costos operativos .
Cinco meses de cierre fronterizo. Las pérdidas en Macará y Zapotillo superan el 80%. El turismo, dice el presidente de la Cámara de Turismo de Loja, “murió”. Los peruanos ya no quieren venir. Los comerciantes deben rodear 230 kilómetros adicionales para cruzar por Huaquillas. Zapotillo, paradójicamente, se ha convertido en refugio de emprendedores que huyen de la inseguridad de otras ciudades. La frontera sur agoniza y no hay fecha de apertura. (I)
Con información dé Crónica

