Tras honores militares y ofrenda floral a próceres, mandatarios trabajarán en la Declaración Presidencial de Quito 2025-2026. La agenda incluye comercio, energía y medioambiente

Redacción nacional
QUITO, Ecuador, 12 de diciembre de 2025 (CHOY).- El presidente peruano José Jerí inició este viernes 12 de diciembre una visita oficial a Quito con una ofrenda floral en la Plaza Grande, antes de sostener un encuentro con su homólogo ecuatoriano Daniel Noboa centrado en seguridad fronteriza y cooperación bilateral. Los mandatarios suscribirán la Declaración Presidencial de Quito, que definirá la agenda común para el periodo 2025-2026.
Jerí, de 38 años, llegó en la madrugada y fue recibido por funcionarios de la Cancillería ecuatoriana. A las 10:00, el Palacio de Carondelet le rindió honores militares y mantuvo un saludo protocolar con Noboa. Posteriormente, ambos se trasladaron al centro histórico para colocar una ofrenda en el monumento a los próceres de la independencia.
La Cancillería confirmó que el XVI Gabinete Binacional Ecuador-Perú abordará temas de seguridad, medioambiente, comercio, turismo, salud, energía e infraestructura. “La seguridad en zonas de frontera será uno de los ejes centrales que se profundizarán durante este encuentro”, señaló la institución en sus redes sociales.

El documento presidencial que suscribirán establecerá mecanismos de coordinación frente a amenazas transnacionales como el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera de 1.529 kilómetros. Jerí asiste a la cita tras asumir la Presidencia el 10 de octubre pasado, luego de la destitución de Dina Boluarte, en un contexto de crisis política y seguridad interna en Perú.
Noboa, por su parte, participa tras concluir una gira que incluyó la ceremonia del Nobel de la Paz en Oslo, donde fue testigo de la distinción a la opositora venezolana María Corina Machado.
Está previsto que a las 15:00 ambos presidentes ofrezcan una declaración de prensa en el Salón Amarillo del Palacio de Carondelet. La declaración bilateral buscará institucionalizar la cooperación en seguridad y reactivar los mecanismos de diálogo tras el cambio de gobierno en Perú, en un momento de desafíos compartidos en la región fronteriza.


