El Retorno a la Calma en Imbabura: Militares y Ciudadanos Reabren las Vías Tras el Cese del Paro

El Bloque de Seguridad inicia el despeje vial mientras la población celebra la reactivación; el movimiento indígena se divide sobre el futuro de la resistencia.

IMBABURA, Ecuador 23 de octubre de 2025. — La provincia de Imbabura, epicentro de las recientes medidas de fuerza, experimenta un restablecimiento de la libre movilidad tras el anuncio de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (CONAIE) de suspender el paro que comenzó el 22 de septiembre. Decenas de policías y militares han iniciado el operativo para habilitar las vías, retirando obstáculos y permitiendo el flujo vehicular.

La acción del Bloque de Seguridad se produce pocas horas después de que el presidente Daniel Noboa advirtiera que las vías de Imbabura se abrirían «entre hoy y mañana». El ministro del Interior, John Reimberg, informó que la Policía Nacional ha dispuesto el inicio del «retiro de obstáculos» y la «apertura completa de vías». El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, atribuyó el logro al «Bloque de Seguridad».

El Alivio en las Calles

El cese de las medidas ha generado un visible impacto en la vida cotidiana. Habitantes de Otavalo han reportado la apertura de numerosos comercios que permanecieron cerrados durante un mes. En una escena de alivio palpable, ciudadanos salieron a las calles con escoba en mano para limpiar y desescombrar, mientras otros aplaudían y agradecían a la Policía «por la libertad».

A pesar del anuncio de la CONAIE, la situación en la provincia se mantiene tensa. Henry Delgado, Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, ha afirmado que la misión es la «apertura inmediata de todas las vías» y la «toma de la provincia de Imbabura», asegurando que no se permitirá que «una cantidad de ciudadanos quieran imponer por sobre los 18 millones de ecuatorianos».

La Grieta en la Resistencia Indígena

El anuncio de cese, difundido en un video por el presidente de la CONAIE, Marlon Vargas, incluía el despeje de las vías y el «repliegue a los territorios» para proteger a su gente. No obstante, se ha evidenciado una división en el movimiento indígena.

Dirigentes de Imbabura aseguraron que mantienen la «resistencia» y han convocado una «gran marcha» para el jueves, solicitando públicamente a las fuerzas del orden que no se produzca represión.

Vargas, por su parte, aseveró que la «resistencia continúa en asambleas permanentes» con el objetivo de «preparar la campaña por el ‘No’» en la próxima consulta popular , refiriéndose al llamado del presidente Noboa para que los ecuatorianos se pronuncien sobre temas como la instauración de una Asamblea Constituyente.

El paro nacional fue convocado inicialmente contra el alza del diésel y más tarde sumó otras demandas. En medio de las protestas en Imbabura, se registró el fallecimiento de dos manifestantes presuntamente a causa de disparos de las fuerzas del orden. En el sur del país, una indígena de 61 años murió por un paro cardiorrespiratorio, que la CONAIE atribuyó a los gases lacrimógenos.

Marlon Vargas exigió al jefe de Estado la desmilitarización inmediata de los territorios, la liberación de los detenidos (incluidos «los 12 de Otavalo» procesados por terrorismo), y la atención y reparación para las familias de las víctimas. Vargas dirigió un mensaje a Noboa, indicando que «el poder no se impone, se construye dialogando con el pueblo». (I)

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