Familiares anuncian acciones legales tras el fallecimiento de una uniformada de 32 años ocurrido en Quito

Redacción nacional
QUITO, Ecuador. 20 de febrero de 2026. – “Queremos que se investigue lo que pasó”, es el pedido de los familiares de Ana Peñarreta, policía de 32 años que falleció el 12 de febrero en la unidad de cuidados intensivos de un hospital institucional en Quito. La autopsia determinó que la causa de muerte fue una sepsis generalizada derivada de una pancreatitis, mientras sus allegados denunciaron una presunta negligencia médica y anunciaron acciones legales.
De acuerdo con la información proporcionada por los familiares, la uniformada acudió al hospital la mañana del 11 de febrero tras presentar fuertes dolores abdominales. En el centro médico le asignaron una camilla y le administraron analgésicos para aliviar el dolor.


Posteriormente, los médicos le practicaron una ecografía en la que se determinó un cuadro de pancreatitis aguda. Según el relato de sus allegados, tras el diagnóstico la paciente permaneció en observación mientras continuaba con molestias.
Horas más tarde fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos. Durante la mañana del 12 de febrero sufrió un paro cardiorrespiratorio del que fue reanimada inicialmente. Sin embargo, su estado de salud se agravó y falleció ese mismo día.
El informe de autopsia determinó que la causa de muerte fue una sepsis generalizada provocada por una pancreatitis, una condición que puede derivar en infecciones que se expanden al torrente sanguíneo y afectan a los órganos vitales.
El 18 de febrero, los familiares enviaron un oficio a la dirección del hospital en el que denunciaron una presunta negligencia médica durante la atención de la uniformada. En el documento solicitaron que se investiguen los procedimientos aplicados y las decisiones médicas adoptadas durante la emergencia.
Además, anunciaron que presentarán una denuncia ante la Fiscalía para que se inicie un proceso de investigación sobre el caso.
Entre los puntos señalados por los allegados consta el tiempo de respuesta frente al diagnóstico inicial y las decisiones médicas adoptadas antes del ingreso a la unidad de cuidados intensivos.
Hasta el cierre de esta edición no se conoció un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades del hospital sobre este caso.
El caso será puesto en conocimiento de la Fiscalía, mientras los familiares esperan que se determinen responsabilidades en la atención médica recibida. La investigación permitirá establecer los procedimientos aplicados y las decisiones tomadas durante la emergencia médica en el hospital institucional.
Con información de Expreso


