La destitución se produce en medio de investigaciones por presuntas irregularidades y aumenta la incertidumbre política en el país.

Redaccion internacional
LIMA, Peru. 18 de febrero de 2026.- El Congreso de Perú destituyó este martes al presidente interino José Jerí, en una votación que refleja la crisis política que atraviesa el país a pocos días de las elecciones generales previstas para abril de 2026.
Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Legislativo peruano decidió sacar del poder a Jerí, quien ejercía la presidencia interina desde octubre de 2025 tras la destitución de Dina Boluarte. La medida responde a investigaciones abiertas contra Jerí por reuniones semiclandestinas con empresarios chinos contratistas del Estado y presuntas irregularidades en la contratación de funcionarias vinculadas a esas reuniones.
Jerí, presidente del Congreso, asumió la jefatura del Estado de manera interina tras la caída de Boluarte. Sin embargo, al ser censurado como máxima autoridad del Parlamento, perdió automáticamente su condición de presidente encargado.


El partido Somos Perú, al que pertenece Jerí, intentó suspender el debate para que la destitución se realizara mediante la figura de vacancia presidencial, que requiere el apoyo de dos tercios del Congreso. Esta propuesta fue rechazada por la mayoría parlamentaria.
Los partidos conservadores que inicialmente respaldaron a Jerí retiraron su confianza ante la pérdida de popularidad del mandatario, afectado por las revelaciones que motivaron la investigación fiscal por presunto tráfico de influencias. El único grupo que mantuvo su apoyo fue el fujimorismo, que se opuso a un nuevo cambio presidencial antes de las elecciones.
Jerí no participó en la sesión de destitución, pero presidió el cambio de guardia en el Palacio de Gobierno. Su ascenso al poder fue rápido: llegó al Congreso en 2021 como suplente del expresidente Martín Vizcarra y en pocos años pasó a presidir comisiones, luego el Legislativo y finalmente la Presidencia interina.
El Congreso debe elegir este miércoles a un nuevo presidente, quien asumirá también la presidencia encargada de la República hasta el 28 de julio, cuando tomará posesión el mandatario electo en las próximas elecciones.
Perú ha vivido ocho cambios presidenciales en casi una década, un reflejo de la inestabilidad política que afecta la confianza ciudadana y la gobernabilidad. Este nuevo episodio aumenta la incertidumbre en un momento clave para la democracia peruana.
La ciudadanía espera que las autoridades y partidos políticos prioricen la estabilidad y transparencia para garantizar un proceso electoral justo y fortalecer la participación democrática.
Con información de EFE


