La locutora de Radio Vigía y servidora policial falleció este jueves a los 32 años. Era oriunda de Zumba, cantón Chinchipe. Trabajó en medios locales antes de ingresar a la Policía en 2023.

Redaccion regional
Zamora Chinchipe, 12 de febrero de 2026. Anita Peñarreta nació un 23 de noviembre en Zumba. Creció en el cantón Chinchipe, en el extremo sur de Zamora Chinchipe. Desde pequeña mostró interés por el periodismo. Años después, su voz llegaría a los micrófonos y a los pasillos de la Policía Nacional.
Este jueves 12 de febrero, la institución policial la despidió con dolor. Anita tenía 32 años. «Hasta siempre, dama de la paz», escribieron en su mensaje de despedida.
Anita nació el 22 de noviembre de 1993. Su familia vive en Zumba. Allí creció, junto a sus padres y hermanos. Decidió estudiar comunicación. Se preparó para contar historias.
Su primer trabajo fue en Radio Misión San Antonio. Conducía un programa juvenil por las tardes, de lunes a viernes. También estaba a cargo del servicio de comunicados a la comunidad. Allí aprendió a conectar con la gente.


Luego trabajó en la Gobernación de Zamora Chinchipe como comunicadora. Conoció de cerca las necesidades de su provincia. Su profesionalismo llamó la atención.
En 2023 ingresó a la Policía Nacional. Quería aportar desde la comunicación institucional. Se sumó a las filas como «dama de la paz». Integró el equipo de prensa digital. Participó en reportajes sobre la labor policial.
Más tarde se sumó a Radio Vigía. Comenzó con un noticiero matinal. Luego condujo «El Informativo», su propio espacio. Su voz se volvió familiar para los oyentes.
Familiares, amigos y compañeros la recuerdan con cariño. Dicen que era alegre, carismática y solidaria. Su partida consternó al ámbito policial y comunicacional.
La Policía Nacional extendió sus condolencias a sus padres y familiares. Destacaron su legado profesional y humano.
Zumba perdió a una de sus hijas. Anita Peñarreta construyó una carrera desde su tierra, con esfuerzo y vocación. Su voz ya no estará en los micrófonos. Pero su nombre queda en el recuerdo de quienes la escucharon y en el mensaje con que la despidieron: «Hasta siempre, dama de la paz».


