Ministros de Defensa y Cancilleres acuerdan prueba piloto para compartir datos contra el crimen organizado, en medio de un conflicto por aranceles del 30% que tensa la relación bilateral

Redacción Nacional
QUITO, Ecuador, 7 de febrero de 2026 – En un giro paradójico de la diplomacia bilateral, Colombia y Ecuador, con apoyo de Estados Unidos, acordaron anoche la creación de un centro piloto de fusión de inteligencia en su frontera común, mientras mantienen un agudo conflicto comercial por aranceles del 30%.
El anuncio lo hizo el ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez, tras una reunión en el Palacio de Najas en Quito, donde destacó que el centro permitirá «atacar la amenaza con contundencia, independientemente de dónde se encuentre». La iniciativa busca combatir el narcotráfico y el crimen organizado que afecta a ambos lados de la frontera.
Entre las acciones inmediatas, se priorizarán los departamentos de Nariño y Putumayo, con el despliegue este año de 11.000 efectivos y el uso compartido de tecnología drone. La cooperación ya ha rendido frutos: en la última semana se capturó a alias Pitufo, cabecilla financiero de la Estructura 48, y a alias Fede, sucesor de alias Fito en Los Choneros, quien tenía una recompensa de un millón de dólares.


Sin embargo, el avance en seguridad contrasta con la tensión comercial. Colombia solicitó a Ecuador suspender los aranceles del 30% impuestos el 24 de enero, pero Quito condicionó la evaluación a un acuerdo previo en otros temas. Como respuesta, Bogotá impuso contramedidas arancelarias y anunció una demanda ante la Comunidad Andina de Naciones.
La reunión también abordó temas energéticos y capacitación de fuerzas ecuatorianas (4.000 efectivos entrenados hasta ahora). Se establecerán «objetivos militares de alto valor estratégico» conjuntos y se articulará la persecución del lavado de activos entre las unidades financieras de ambos países.
Este anuncio se produce en un momento de relaciones complejas entre los dos países. Mientras avanzan en cooperación de seguridad -una necesidad urgente para las comunidades fronterizas-, la disputa comercial refleja tensiones diplomáticas más profundas. El éxito del centro de inteligencia dependerá de la capacidad de ambos gobiernos para separar la agenda de seguridad de las diferencias económicas, en una frontera donde el crimen no conoce de aranceles ni disputas políticas.

