Presidente coordina Defensa, Interior y UAFE en estrategia que incluye helicópteros, tecnología de identificación y ataque al lavado de activos; proyecta nueva cárcel para 15.000 personas

Redacción nacional
QUITO, Ecuador. 26 de enero de 2026.- Siete helicópteros, radares 3D y sistemas que identifican armas y municiones. Estas son algunas de las herramientas con las que el gobierno buscará proteger a las familias ecuatorianas del crimen organizado. El presidente Daniel Noboa anunció una inversión de $180 millones para fortalecer la seguridad ciudadana en todo el país.
El mandatario presentó el plan tras regresar de su gira internacional. Explicó que la estrategia articulará a los ministerios de Defensa e Interior con la Unidad de Análisis Financiero y Económico. «Hoy somos más fuertes, estamos mejor preparados y actuamos sin tregua», afirmó Noboa. Su mensaje a la ciudadanía fue claro: la respuesta será integral.


Para las familias que viven cerca de fronteras, el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, anunció equipamiento específico. La inversión de $180 millones incluye siete helicópteros bimotor, un buque logístico y drones para vigilancia fronteriza. También llegarán radares 3D y escáneres que permitirán detectar actividades ilícitas con mayor precisión.
En las ciudades, la tecnología jugará un papel clave. El ministro del Interior, Jhon Reimberg, detalló sistemas como IBIS y AFIS. Estas herramientas identifican armas, municiones e identidades, ayudando a prevenir delitos antes de que ocurran. Además, el control migratorio contará con información anticipada de pasajeros, mejorando la seguridad en aeropuertos y pasos fronterizos terrestres.
Para enfrentar el problema carcelario, el gobierno mantiene operativa la cárcel El Encuentro y construye una nueva con capacidad para 15.000 personas. El plazo estimado es de 15 a 18 meses. José Julio Neira, de la UAFE, explicó el enfoque financiero: «El crimen organizado no se derrota si no se le quita el dinero». Su unidad seguirá la ruta del dinero ilegal para cortar el financiamiento de la violencia. El plan aborda la seguridad desde múltiples frentes: equipamiento para fuerzas del orden, tecnología para prevención, infraestructura carcelaria y ataque a las finanzas del crimen. Los $180 millones representan una apuesta concreta por mejorar las condiciones de seguridad que afectan la vida diaria de los ecuatorianos. La implementación de estas medidas se desarrollará mientras el país enfrenta los desafíos del crimen organizado transfronterizo.

