Aseguran que su contagio es menor al COVID-19, pero enfatizan la vacunación y medidas básicas de higiene, ante bajas coberturas en grupos de riesgo.

Redacción nacional
QUITO, Ecuador, 22 de Dic. De 2025.- Especialistas en control de enfermedades hicieron un llamado a la calma horas después de que el Ministerio de Salud Pública confirmara el primer caso de influenza A(H3N2) variante K en el país. Los expertos recalcaron que las medidas de prevención son conocidas y efectivas, y que el escenario es distinto al de la pandemia por COVID-19.
El doctor Carlos Cárdenas, expresidente del Colegio de Médicos de Pichincha, explicó que la capacidad de contagio de este virus «es mucho menor» que la del SARS-CoV-2. Añadió que, aunque en otros países se han registrado grupos de afectación, no se ha llegado a los extremos de una pandemia, y que su tasa de mortalidad oscila entre un 1% y 2%.

Los galenos coincidieron en que la piedra angular de la prevención es mantener las medidas básicas ya conocidas por la población. Estas incluyen la vacunación anual, el lavado frecuente de manos, el uso de mascarilla en lugares de gran concurrencia como el transporte público, ventilar los ambientes y cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar.
El doctor Alberto Narváez, expresidente de la Federación Médica Ecuatoriana, puso especial énfasis en la vacunación. «La vacuna que ofrece el ministerio sí cubre a la A(H3N2)», aseguró, pero alertó sobre coberturas «no muy buenas». Precisó que en adultos mayores de 65 años la vacunación no supera el 40%, y en niños menores de cinco años no alcanza el 55%. Estos grupos, junto a personas con enfermedades crónicas, embarazadas y personal de salud, son los más vulnerables. «Si las personas se vacunan, habrá muy pocos casos graves», concluyó.


