El nuevo marco comercial entre Quito y Washington incluye reformas arancelarias, regulatorias y de cooperación en seguridad económica.
Redacción Internacional
QUITO–WASHINGTON, 14 de noviembre de 2025. Estados Unidos y Ecuador acordaron un nuevo Marco para un Acuerdo de Comercio Recíproco que ampliará el acceso a ambos mercados y profundizará la cooperación económica. El anuncio se formalizó mediante una declaración conjunta suscrita por los presidentes Daniel Noboa y Donald Trump.
El entendimiento prevé la eliminación de aranceles recíprocos que Estados Unidos aplica a un grupo de exportaciones ecuatorianas que cumplen requisitos técnicos y que no pueden producirse en territorio estadounidense en cantidades suficientes. El Gobierno ecuatoriano, por su parte, reducirá o suprimirá aranceles en sectores considerados estratégicos para Washington, como maquinaria, productos sanitarios, bienes tecnológicos, insumos químicos, vehículos y ciertos rubros agrícolas. Ecuador también implementará contingentes arancelarios para otros productos del campo.
Ambos gobiernos acordaron avanzar en la reducción de barreras no arancelarias. Ecuador reformará sus sistemas de licencias de importación y de registro para alimentos y productos agrícolas. Estas medidas buscan mejorar la transparencia, facilitar el ingreso de mercancías y evitar restricciones comerciales por el uso de términos asociados a quesos o carnes.
El país también adoptará nuevas acciones de facilitación del comercio. Entre ellas constan la eliminación de inspecciones previas al embarque, el fortalecimiento de la Ventanilla Única y la ampliación del programa de Operador Económico Autorizado para incluir a empresas de mensajería urgente en un plazo de tres meses.

El acuerdo incorpora compromisos en propiedad intelectual. Ecuador garantizará procesos transparentes y equitativos para el reconocimiento de indicaciones geográficas y atenderá los puntos señalados en el Informe Especial 301 de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos. Ambos países continuarán afinando los compromisos vinculados a los tratados internacionales en esta materia.
En el ámbito laboral, Ecuador reforzará la aplicación de su legislación y adoptará una prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso u obligatorio. En materia ambiental, el país mantendrá altos estándares de protección, combatirá la tala ilegal, fortalecerá la gobernanza forestal, implementará las obligaciones de la OMC en pesca y actuará contra el tráfico de vida silvestre.
El documento también incluye compromisos en servicios y comercio digital. Ecuador se comprometió a no establecer nuevas barreras discriminatorias en servicios ni en publicidad. Además, facilitará los flujos de comercio digital y no aplicará impuestos que discriminen a las empresas estadounidenses. Ambos países respaldarán la moratoria permanente sobre derechos de aduana a las transmisiones electrónicas discutida en la OMC.
La declaración conjunta incorpora un capítulo sobre seguridad económica y nacional. Quito y Washington coordinarán acciones para robustecer las cadenas de suministro, prevenir la evasión arancelaria y reforzar los controles de exportación. Los dos gobiernos también cooperarán en materia de seguridad de inversiones y en la identificación de prácticas ajenas al mercado que puedan afectar la estabilidad del comercio bilateral.
El acuerdo se encuentra en fase de ajuste técnico y pasará a los procesos internos previos a su firma y entrada en vigor. Estados Unidos eliminará los aranceles recíprocos una vez que Ecuador implemente las medidas previstas.
Ambas naciones revisarán los avances a través del Consejo de Comercio e Inversión, un mecanismo establecido en 1990 y actualizado en 2020, que seguirá siendo el espacio para el seguimiento de la agenda económica bilateral.

