La parroquia busca fortalecer la infraestructura y promover experiencias vivenciales para atraer visitantes

Redacción regional
CHINCHIPE, 11 de octubre de 2025.- Por sus recursos naturales y turísticos, la parroquia San Andrés, del cantón Chinchipe, se ha convertido en uno de los destinos más visitados de la zona. Sus cascadas, formaciones rocosas y paisajes de montaña atraen cada año a visitantes que buscan aventura y contacto con la naturaleza.
La ingeniera Lady Gaona, administradora de la Asociación de Producción Ganadera San Andrés (ASOGAN SAN ANDRES), destacó algunos de los atractivos más reconocidos del sector. “Tenemos la Cascada del Sombrero, ubicada por la vía a Jimbura, a dos kilómetros del centro parroquial. Luego hay que bajar unos diez minutos por el río Isimanchi para llegar. También está el Anillo del Amor, donde los visitantes pueden disfrutar de un picnic o acampar”, explicó.
La Cascada del Sombrero recibe su nombre por una formación rocosa en la que el agua cae sobre una piedra con cavidades que asemejan un sombrero tallado. Cuando el caudal baja, la figura se distingue con claridad. El Anillo del Amor, en cambio, es una roca perforada naturalmente, que ha despertado curiosidad entre los visitantes.
Otros lugares de interés se encuentran en Padilla, como la Cascada de la Rubia, en la quebrada del Ahogado, y el Cañón, una formación donde el río desaparece bajo una roca. Además, San Andrés alberga el Parque Yakuri, un espacio con gran diversidad de aves, plantas y un clima privilegiado.

Ese mismo clima favorece la producción agrícola. San Andrés posee un entorno ideal para el cultivo de una gran variedad de frutas como tomate de árbol, mora, granadilla, frutilla, durazno, manzana, aguacate, babaco y limón dulce, productos que complementan la actividad ganadera y enriquecen la oferta local.
Gaona reconoció que aún falta promoción y adecuación de la infraestructura turística. “Necesitamos mejorar las vías y los accesos para recibir visitantes. La idea es fortalecer el turismo vivencial, que las personas puedan visitar una finca, ordeñar vacas, conocer el proceso de la leche y disfrutar de la comida local”, señaló.
La Asociación de Ganaderos proyecta desarrollar rutas de turismo rural y productivo en los próximos tres años. “Será un rubro importante para la economía local, junto con la producción de leche, carne y frutas de la zona”, añadió la dirigente.
La parroquia San Andrés combina su vocación ganadera con un creciente potencial turístico. La zona forma parte del corredor natural que conecta Chinchipe con Espíndola y con el Parque Nacional Colambo–Yacurí, reconocido por sus ecosistemas de páramo y bosque nublado. El turismo rural aparece así como una oportunidad para diversificar la economía local, preservar los recursos naturales y fortalecer la identidad comunitaria.

