La comunidad fronteriza de La Balsa – Chinchipe usa su romería anual como plataforma para reclamar a los gobiernos de Ecuador y Perú la conclusión de obras clave y el regreso de las ferias para el desarrollo local.
Redacción regional

LA BALSA, Chinchipe, 14 de agosto de 2025— El fervor religioso y los derechos ciudadanos se unen en el barrio La Balsa, un punto vital en la frontera sur de Ecuador con Perú. La comunidad se prepara para una nueva edición de la romería en honor a la Virgen del Cisne, un evento que también sirve como una oportunidad para exigir acción a las autoridades.
La devoción de los fieles se manifestará en una gran peregrinación. Este año, el barrio inaugurará una nueva capilla y recibirá la visita del obispo del Vicariato de Zamora Chinchipe, Jaime Castillo. Un evento que coincide con la inauguración de una nueva capilla, un proyecto de la comunidad que refleja su fe y su progreso.
Pero la fiesta va más allá de la fe. Para los habitantes, es un momento crucial para el desarrollo. La presidenta del Comité Pro Mejoras, María Acaro, ha sido clara sobre el objetivo.

“Las autoridades de ambos países deben comprometerse con las obras pendientes,” afirmó Acaro. “El cuarto eje vial es un proyecto vital para nuestra conectividad y crecimiento.”
La comunidad también demanda la reactivación del comercio. La fiesta activa la economía por unos días. Los residentes quieren que este beneficio sea permanente. “Antiguamente hacían ferias semanales sin carretera ni puente. Hoy, con mejores condiciones, el puerto La Balsa debe reactivar esas ferias.”
Este reclamo ciudadano se basa en hechos históricos. El Acuerdo de Paz de 1998 entre Ecuador y Perú incluyó promesas de integración y desarrollo fronterizo. A pesar de esos compromisos, la comunidad de La Balsa aún espera que las obras viales se concreten y que el comercio binacional recupere la fuerza que tuvo incluso antes de la firma de la paz.
Escuche aquí la entrevista con la presidenta del Comité Pro mejoras, María Acaro

