Los dos asambleístas de Zamora Chinchipe expresaron visiones opuestas tras la decisión de la Asamblea Nacional de eliminar el uso de recursos estatales para financiar campañas políticas.
Redacción regional
ZAMORA, 09 de agosto de 2025.- Esperanza Rogel, legisladora por el movimiento ADN, calificó la medida como “histórica” y señaló que el dinero público debe priorizar áreas como salud y educación. “La salud y la educación son primero. Los fondos públicos no están para sostener partidos, están para servir al pueblo”, escribió en redes sociales. Sostuvo que la resolución busca beneficiar a la ciudadanía redirigiendo esos recursos hacia servicios esenciales.
En contraste, Héctor Valladares, asambleísta de la Revolución Ciudadana, rechazó la reforma argumentando que podría concentrar la política “en manos de los más poderosos económicamente” y limitar la participación de sectores con menos recursos. También cuestionó la falta de transparencia en el manejo de más de 1.000 millones de dólares destinados a campañas estatales en años anteriores.

Valladares advirtió que, sin reglas claras ni financiamiento equitativo, “la política dejará de ser un derecho y se convertirá en el club exclusivo de los ricos”. Llamó a la ciudadanía a rechazar la reforma bajo el lema: “No al saqueo de la democracia, sí a una política con ética, pluralidad y participación ciudadana”.
La decisión de la Asamblea marca un nuevo capítulo en el debate nacional sobre cómo financiar la actividad política, un tema que históricamente ha generado divisiones entre quienes priorizan el ahorro estatal y quienes defienden el acceso igualitario a la participación electoral.
El debate sobre el financiamiento político no es nuevo. Desde la década de los 90, Ecuador ha reformado varias veces el sistema para equilibrar la competencia electoral y prevenir el uso indebido de fondos públicos. Sin embargo, persiste la tensión entre quienes defienden el ahorro estatal y quienes advierten que, sin financiamiento equitativo, la política podría convertirse en un espacio reservado solo para quienes tienen recursos propios.

