Pasajeros abandonados en el tramo  San Andrés – Jimbura: denuncian negligencia en servicio de transporte (AUDIO)

Más de 20 personas quedaron varadas en pleno páramo tras supuesta avería de una ranchera de la cooperativa Ciudad de Zumba.

Redacción Chinchipe

CHINCHIPE. 14 de julio de 2025.- El sábado 12 de julio, más de 20 pasajeros quedaron abandonados en el tramo entre San Andrés y Jimbura, en el cantón Chinchipe, tras una presunta falla mecánica de una ranchera de la cooperativa Ciudad de Zumba. Vecinos los rescataron entre lluvia, frío y sin asistencia oficial.

El hecho ocurrió en la cuesta que une San Andrés con Jimbura. Según testigos, el bus “disco 10” dejó a los usuarios en medio del páramo y regresó sin brindar auxilio. Entre los afectados había niños, adultos mayores y familias enteras que llevaban esperando desde las 10:45.

Viviana Camacho, quien se dirigía  desde Jimbura a San Andrés, constato la escena a eso de las 3 de la tarde. Encontró a un grupo grande de gente en medio de la cuesta. Había niños pequeños y personas mayores, «muertos de frío y sin haber comido nada”…¨Intentaban encender una fogata para calentarse, pero la lluvia no los dejaba. “Fue un acto inaceptable. No se puede dejar a la gente en esas condiciones”, dijo.

El rescate lo realizó José Jiménez, productor y vendedor de café, quien los subió a su camión rumbo a Jimbura. “Estaban temblando de frio. Intentaban prender candela pero el viento y la lluvia no les permitía. La cooperativa debió enviar otro vehículo de inmediato”, afirmó.

Leoncio Chamba, Juez de Paz de San Andrés, calificó el servicio como “vergonzoso” y señaló que no es un caso aislado. Cuestionó la versión del daño mecánico y advirtió que la cooperativa no tendría autorización formal para operar esa frecuencia, pero sin embargo lo hacen». lo que podría derivar en propuestas para que otras empresas de transporte de Espíndola asuman el trayecto hasta el límite con Jimbura para el intercambio de pasajeros, «a ver si les gusta», concluyó.

“La empresa actúa como si nos hiciera un favor. Vamos a denunciarlo ante las autoridades provinciales”, sostuvo.

Desde la cooperativa, su gerente Galo Ordóñez indicó que se trató de un recalentamiento del motor y que se enviaron camionetas desde Jimbura para ayudar. “Son cosas que pasan. No se lo hace a propósito. No ha habido queja formal”, dijo.

El hecho ha generado indignación en la comunidad. Mientras la empresa minimiza lo ocurrido, los moradores exigen controles, frecuencias legales y protocolos claros. Piden un servicio digno, seguro y con responsabilidad, especialmente en rutas que conectan a poblaciones rurales con servicios básicos y mercados.

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